William
“¿Qué
es lo que realmente siento por Michio?”
Esa
era la pregunta que inundaba la mente del castaño, dejándolo pensativo en la
habitación, sobre su cama, sin intención alguna de dormir o al menos de intentarlo,
parecía como si un nuevo interés se haya presentado, o tal vez, gracias a la
declaración del menor, un nuevo sentimiento haya sido encontrado en él.
Dicen
que para el amor no hay edad, pero eso se aplica en casos donde alguno de los
dos amantes sobrepasa al otro por cuatro o cinco años, tal vez también se
presente en las personas grandes que acaban de encontrar a su amor, su caso era
diferente, eso estaba claro.
Para
comenzar, él ya era un hombre “hecho y derecho” tenía un sueño en mente al
igual que una meta por lograr, tenía sus pasiones y aficiones en claro, estaba
consciente de la realidad en la que vivía y, tomando en cuenta al resto de los
reinos a su alrededor, estaba consciente de los peligros que acechaban a su
raza.
En
cuanto al menor, aún vivía con sus padres, posiblemente, por la edad que tenía,
aún no tenía en claro sus gustos o metas a largo alcance, tal vez no se había
desenvuelto del todo con su entorno o parecido, peor aún, tal vez sólo se había
encaprichado con él y no era realmente lo que quería. Tenía que admitirlo, le
daba un poco de miedo que solo fuera “un juguete nuevo” para el menor, no
quería ser utilizado y menos cuando él estaba considerando aceptar los riesgos.
Sin
embargo, había algo dentro de él que pedía tener al menor a su lado, no por el
simple hecho de que se haya convertido en su amigo, sino por la confianza tan rápida
que había depositado en él, no por el simple hecho de tener algunos gustos
similares, sino por el hecho de disfrutar el compartir sus gustos con el menor,
no por el simple hecho de que el menor se le haya declarado, sino porque él
sentía lo mismo.
“Sentir
lo mismo”
Posiblemente
esa sea la respuesta y, aunque no estaba seguro de cuanto podrían durar juntos,
estaba convencido de que el tiempo que durara sería algo especial, sólo
esperaba que no fuera un simple juego del menor, de ser así no lo reprendería,
después de todo él era parecido cuando tenía esa edad, pero eso no quitaría el
dolor que posiblemente sentiría si ese fuera el caso.
-Aun
así, pienso que…-
No hay comentarios.:
Publicar un comentario